Curcumina
La curcumina es una molécula que forma parte de los curcuminoides extraídos de la cúrcuma o azafrán de la India. Sus efectos beneficiosos para la piel y las lesiones cutáneas están ampliamente reconocidos. Entre sus otras características consabidas, la curcumina presenta una interesante acción protectora del hígado y un efecto antiagregante plaquetario que puede ayudar al ser humano a protegerse de la aterosclerosis. Finalmente, los últimos resultados de laboratorio demuestran que posee propiedades anticancerígenas.
Algunos detalles
La curcumina tiene un color amarillo anaranjado muy marcado; se emplea en la industria alimentaria, por ejemplo, para colorear la mostaza.
Funciones en el organismo
La curcumina actúa a través de diferentes vías para facilitar los procesos de cicatrización cutánea:
- Tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
- Facilita el proceso de cicatrización.
- Interviene como regulador de las reacciones inmunitarias, en concreto en los estados atópicos o alérgicos.
- Posee un efecto antibacteriano.
Fuentes naturales
La curcumina se extrae del rizoma de una planta de la familia del jengibre (Curcuma longa).