El perro al servicio del hombre

Imprimir
El perro como compañero del hombre

Indiscutible compañero del hombre

La caza es sin duda, la primera acción común entre el perro y el hombre. Esta relación entre la búsqueda y captura ha estado presente y aún se realiza en la actualidad. Otros perros ponen su sentido del olfato a disposición de su amo para descubrir trufas (hongos subterráneos) o minerales.

Perros de caza

Se trata de un deporte tanto para el perro como para su amo, ya que es necesario tener un excelente estado físico para poder practicarlo durante mucho tiempo y en cualquier condición atmosférica. También se requiere un carácter fuerte, mucha tenacidad y sentido de la observación, además de las cualidades olfativas requeridas, que hacen a un buen perro de caza.
 
Los diferentes métodos de caza, terrenos y juegos han dado lugar a una extraordinaria diversificación de las características físicas en los perros. Hoy en día, hay cientos de estas razas, nacidas para un uso y región particular: perros terrier, perros de agua, perros de carga, perros guía o de recuperación. Por su instinto, su conocimiento del territorio y su astucia, las presas tienen que engañar las cualidades de su adversario canino, que son: la inteligencia, la agudeza del olfato, la resistencia, el vigor y ciertas aptitudes particulares de tal o cual tipo de caza. 

Entrenamiento y habilidades naturales

Como especialistas, los perros de caza se colocan en varios grupos en la clasificación establecida por la Federación Cinológica Internacional. Todos ellos tienen en común grandes habilidades naturales que son el fruto de un cuidadoso proceso de selección, llevado a cabo durante décadas por los criadores especializados. Entre las cualidades que se exigen, sobresalen la inteligencia: no basta con que un perro tenga buen olfato, también debe saber utilizarlo. Por esto es necesario efectuar un trabajo de entrenamiento de caza, que combina paciencia y habilidad, cuyos métodos varían según los perros, sus reacciones individuales y por supuesto el objetivo fijado. 

Generalmente se necesitan varios meses de trabajo diario para entrenar un buen perro. Además de la obediencia, el llamado, y la adquisición de posturas, el perro debe saber cómo utilizar su olfato. Todos los animales tienen un sentido más o menos desarrollado del olfato según la especie y, en el caso del perro, de acuerdo con la raza, pero al final del entrenamiento, el perro debe ser capaz de identificar los olores que el viento trae con él a fin de evitar cualquier error. En cuanto al perro apuntador, debe ser capaz de "ir en la búsqueda" en un terreno determinado y apuntar sin moverse, para no asustar a los animales y que estos escapen. También deberá cobrar y entregar las presas cazadas. 

Lo que se lleva en la sangre...

Como cuestión de principio y porque está en su sangre, el perro de caza no es ni un perro de departamento, ni un simple perro de compañía. Por lo tanto, ser dueño de un perro cazador requiere que se le brinden oportunidades para correr y jugar a diario, destacando que la vida en la ciudad ¡no es un escenario de caza ideal!.

Perros Truferos

La búsqueda de trufas es una actividad poco común, ya que estos hongos subterráneos son tan raros que se les denominan con el sobre nombre de "oro negro". Tradicionalmente se ha confiado la búsqueda de las trufas al olfato de diversos animales: cabras, ovejas, cerdos y más recientemente, los perros, que son más maleable y transportables.
 
Todas las razas de perros pueden ser utilizadas para ese propósito, siempre que el perro tenga un entrenamiento específico para encontrar trufas de manera profesional (campos artificiales de trufa) o de forma amateur (campos naturales de trufa).

Perros detectores de Minerales

En 1962, los perros fueron utilizados por primera vez en Finlandia para la detección de minerales. En ese momento, consistía en la búsqueda del perro por las rocas sulfurosas con fines de exploración. Esta iniciativa se utilizó también con éxito en Suecia, en Rusia y en Canadá. En otros países, el perro se utiliza ahora para la búsqueda de yacimientos de níquel y cobre, a pesar de que son menos fáciles de descubrir, como las rocas sulfurosas que emiten un olor más fuerte. Mientras que el enfoque del entrenamiento, a través del juego, es similar a la utilizada para la búsqueda de drogas o explosivos, se dice en los países de Europa oriental y en Escandinavia que un buen perro puede descubrir un depósito de hasta quince metros de profundidad.

  • facebook
  • youtube
  • instagram